jueves, 5 de julio de 2012
ENUSC 2011
POST ELECCIONES INTERNAS DEL PPD
sábado, 2 de junio de 2012
RECONSTRUCCIÓN… DE LA FORMA DE DIALOGAR
martes, 3 de abril de 2012
CON LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN O SIN ELLOS
jueves, 8 de marzo de 2012
PROTECCIÓN DE DATOS PERSONALES
Al revisar la web es posible obtener bases de datos segmentadas con información focalizada. Desde preferencias comerciales hasta discapacidad de las personas. Una verdadera feria virtual de venta y tráfico de datos personales. Mientras unos lucran con ellos, lamentablemente otros cometen delitos aprovechando los mismos. Defraudaciones, clonación de tarjetas, suscripción de contratos simulados, son acciones defraudatorias cada día de mayor ocurrencia. Todas situaciones que ocurren a espaldas de sus titulares y que paradójicamente los terminan perjudicando.
Por lo anterior es que se felicito al gobierno por enviar a trámite legislativo el proyecto que modifica las normas sobre protección de datos personales (Ley 19.628) lo que motivará una discusión urgente sobre la regulación del tratamiento de los datos personales. Chile en 2012 iniciará una discusión que en Europa se dio en la década del 60. Autodeterminación informativa, derecho amparado por acciones de protección e institucionalidad especializada, son cuestiones que debemos definir en el corto plazo. El mundo avanza muy rápido y los desafíos globales se relacionan con la regulación de los datos en las redes sociales, el cloud computing y el almacenamiento de los datos en aplicaciones gratuitas en la red.
Si usted cree que en la web existen aplicaciones gratuitas, lamento decirle que se equivoca. Cada una de ellas puede que no le signifique erogar dinero, pero ciertamente en los contratos de licencia que en general aceptamos sin mayor cuestión, se establece como precio, la entrega de nuestros datos personales y la autorización para su tratamiento y transacción.
Hoy en nuestro país muchas compañías están motivando el cloud computing. Es decir, subir los datos de las empresas a servidores virtuales, disminuyendo costos de mantención y actualización de los servidores tradicionales. Pero en esa oferta ¿quién garantiza un correcto tratamiento de los datos almacenados? ‘¿cómo se evita el hackeo de los mismos y su tratamiento desleal? La reciente experiencia de Sony y el hurto de millones de datos de usuarios de su consola puso en jaque la seguridad de una de las compañías más grandes del mundo en este rubro y con ello los datos de millones de clientes circulan a sus espaldas desconociendo los verdaderos propósitos.
Para Chile esto recién comienza y requerirá de los acuerdos necesarios para sacar adelante tan importante iniciativa y ponernos a la altura de los desafíos de la nueva economía global. Si queremos avanzar en desarrollos tecnológicos, innovación, uso de la red de redes como instrumento de crecimiento, debemos actualizar nuestra legislación haciendo frente a este y otros temas que hoy constituyen la piedra de tope de nuestro verdadero impulso a la economía digital y uso de la red. El cloud computing es sólo un ejemplo práctico y actual que grafica lo atrasado que estamos en esta materia. A mi juicio deberíamos iniciar nuestra discusión asumiendo principios de autodeterminación informativa, legitimidad, veracidad, propiedad de datos personales de las personas, principio de finalidad de los mismos (recogidos en la popularmente denominada “ley dicom”) en virtud del cual los datos son almacenados con un fin específico quedando prohibida toda cesión o transacción para un fin diverso sin el consentimiento expreso de su titular. El derecho al olvido vigente en numerosas legislaciones deberá ser materia de discusión para terminar con el abuso de la imprescriptibilidad práctica de las morosidades al seguir siendo utilizadas por bancos y casas comerciales más allá del plazo de caducidad y la prohibición de comunicar establecidos en la ley. En fin, la discusión enriquecerá el debate y debería permitirnos dar mayor protección a las personas en cuánto titulares de sus datos personales. Sólo así reconoceremos un derecho incorporal moderno que debiera considerarse un atributo de la personalidad y, por tanto un elemento de la esencia de toda persona, natural, jurídica o virtual.
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martes, 7 de febrero de 2012
LEY NO+DICOM GOLPEA EL BOLSILLO DE LOS PODEROSOS
El debate enriquece la democracia, las iniciativas y tiene un valor en sí mismo. Más aún cuando más allá de las legítimas diferencias, somos capaces de ponernos de acuerdo en torno a la protección de los ciudadanos.
Durante años la Cámara de Comercio de Santiago, a través del Boletín comercial, recolectó, usó y comercializó antecedentes de miles (o millones) de chilenos. Los datos de morosidades que fueron recogidos para evaluar el riesgo crediticio, los vendieron a terceros sin importar que los utilizaran para afectar la esencia de ciertos derechos fundamentales de nuestros compatriotas.
Hoy, cuando el parlamento, por unanimidad de sus miembros, decide poner freno a dichos abusos, son los mismos abusadores los que critican la nueva norma, descalificando, amenazando con aumento de tasas en los créditos y vaticinando un perjuicio para los pequeños comerciantes, todo lo anterior sin más fundamento que la mezquindad de defender su negocio de venta de datos de todos los chilenos.
Desinforman de manera abierta e impune con el apoyo de ciertos editorialistas siempre dispuestos a defender los intereses de unos pocos en desmedro del interés general del país. A través de los medios, tratan de demostrar la inconveniencia de contar con mayor información para defender su negocio frente a la banca nacional. Leerlos o escucharlos hablar sobre las bondades de la transparencia de la información comercial contrasta con sus robustas presentaciones en contra del proyecto de deuda consolidada enviado por el gobierno.
Por ejemplo, preocupa que se pretenda desinformar diciendo que un arrendador no podrá conocer los antecedentes comerciales de su potencial arrendatario. La norma es clara, si el arrendador quiere conocer dichos antecedentes, lo hará como se hace en todas las economías desarrolladas, se los pedirá al potencial arrendatario. Si éste no se los quiere entregar, obviamente subsiste el derecho del dueño de la propiedad para no arrendarla.
Es falso que con la nueva ley el pequeño comercio no podrá acceder a la información comercial de sus clientes para evaluar el riesgo de crédito. Es el propio artículo 2° que los autoriza para ello de manera expresa y les exige que dicha información sea usada para lo que fue consultada: la evaluación de riesgo de crédito de un determinado cliente.
Sostener que no se construirán carreteras concesionadas, porque con esta norma no se podrán publicar las deudas en Dicom es atentar contra la inteligencia de los chilenos. El modelo de negocio de la concesión de infraestructura urbana e interurbana descansa en los retornos proyectados por su uso y frente al no pago, es la propia ley de concesiones la que en su artículo 42 contempla un privilegio de cobro al incrementar los montos de las multas asociadas al no pago. Si el deudor persiste en el no pago, la concesionaria tendrá que hacerlo como lo hace todo el comercio en todo el mundo, deberá iniciar acciones de cobro para perseguir los montos adeudados y no descansar ante una publicación de acceso universal destinada a afectar a las personas.
Proyectar un incremento en las tasas de interés de los créditos por los impactos de la nueva ley constituye una amenaza inaceptable de parte de quienes han abusado de los datos de los chilenos y nos pone en alerta frente a una eventual colusión de un sector de la industria y el comercio. Sustentar alza de tasas por las normas permanentes de la ley no resiste análisis ya que éstas en nada influirán en los costos del crédito. Ahora, si pretenden sustentar dicha alza por la prohibición transitoria de publicar deudas pasadas hasta $ 2.5 millones, supondría adoptar un alza permanente por una circunstancia transitoria, algo nunca visto, máxime cuando han ocurrido modificaciones que han beneficiado al comercio no hemos observado ninguna disminución de tasas en beneficio de los consumidores ni morosos.
Durante estos días he observado con preocupación el alineamiento de ciertas fuerzas económicas y comunicacionales con el objeto de desinformar sobre las bondades de la nueva ley y circunscribir la discusión a la norma transitoria de la prohibición de publicar ciertas deudas pasadas. Parece extraño que no se refieran ni difundan las normas permanentes que aportarán a mejorar la calidad de la protección de los datos personales de todos los chilenos, que evitará la afectación de derechos fundamentales como el acceso al trabajo, educación o atenciones médicas de urgencia; que consagra la gratuidad en el derecho de todos los chilenos para conocer sus antecedentes comerciales hasta por 3 veces en el año; crea un registro de quienes han consultado los datos comerciales de cada ciudadano para fiscalizar el cumplimiento de la ley; reduce a 3 días el plazo máximo para borrar de los registros o bancos de datos aquellas deudas que se hayan extinguido; termina con el acceso universal a sus antecedentes comerciales; y en general devuelve a las bases de datos comerciales a su sentido original, la evaluación de riesgo para el proceso de crédito, conservando los derechos que en la actualidad poseen quienes participan de dicho proceso o son parte del comercio establecido para ayudarles en sus procesos y disminuir el riesgo comercial.
No parece adecuado la sobre reacción de algunos que sin atreverse a explicitar que defienden su particular negocio de la venta de datos ajenos a espaldas de sus dueños o que representan intereses que se verán afectados por estas nuevas normas de protección de datos, buscan desinformar a los ciudadanos confundiendo sobre los efectos o impactos de esta ley que más allá de opiniones comprometidas, objetivamente beneficiará a la gran mayoría de los ciudadanos y mejorará el estándar de protección de los datos de todos los chilenos al consagrar normas de antigua vigencia en las economías desarrolladas.
martes, 17 de enero de 2012
NUEVAMENTE LA DELINCUENCIA
Al observar el lugar de ocurrencia de los delitos, surge que el 82,8% de ellos ocurrió en la vía pública y 17,2% en los hogares. Porcentualmente el 72,5% fueron delitos no violentos y un 27,5% se cometieron usando violencia.
Uno de los datos más preocupantes es el que dice relación con la revictimización, es decir aquellos hogares que habiendo sufrido un delito, vuelven a ser víctimas de otro hecho delictual. Este porcentaje sube de manera explosiva en los hogares de la zona nororiente de la región metropolitana (+20%), mientras en la zona norponiente de la capital el alza llega a 11,2%. La región metropolitana en su conjunto sube de 64,6% a 71,5% (+6,9%). El número de hogares que ha sido víctima más de 3 veces de un delito llega al 10% duplicando el porcentaje de 2008.
Otro elemento preocupante es la disminución porcentual de las denuncias (-5%) lo que revela una disminución en la confianza de los ciudadanos en el sistema y aumenta la impunidad ya que sin denuncia no existe persecución.
En cuanto al elemento subjetivo de la delincuencia, la sensación de inseguridad o temor. También existen malas noticias. Aumenta el miedo a ser víctima de un delito el que llega a 16% sumando un alza de 4% el año 2011.
Lo preocupante es que el miedo aumenta en mayor proporción en los niveles socioeconómicos bajos (+3,8%) llegando al 22,7%
Mala ecuación entonces. Más delitos, más miedo y menos denuncias.
Comentarios:
Las cifras son malas, preocupantes y decepcionantes. Nos indican que se consolida una tendencia al alza de los delitos en Chile. Esto se produce en un ciclo económico expansivo, lo que nos distingue de otros países y nos debe llevar a reflexionar sobre el modelo de política económica y social y sus mecanismos de focalización en aquellos sectores de mayor riesgo a fin de evitar el ingreso de nuevos actores a la actividad del delito. Quizás sea la vuelta larga de las políticas de seguridad, pero son las que nos podrían dar resultados positivos y estables en el tiempo. Se hace indispensable pasar a una nueva fase en las políticas de seguridad donde se adopten medidas de fondo, estables en el tiempo y sujetas a evaluaciones de mediano plazo para garantizar su impacto más allá de los gobiernos de turno.
Las cifras son malas porque en primer lugar constituyen una tendencia al alza en las cifras de victimización que rompen la tendencia a la baja que se tenía desde 2006. En segundo orden porque los indicadores denotan un incremento de los delitos en el espacio público lo que obliga a reflexionar sobre las estrategias policiales preventivas y a realizar evaluaciones a esta nueva realidad. Quizás sea el momento de reestudiar el plan de despliegue operativo de cuarteles policiales y profundizar las medidas de prevención situacional en conjunto con los municipios. De igual forma el aumento de la revictimización es una pésima noticia considerando que los hogares de clase media y baja son los más afectados ya que sus moradores no tienen personas con quien dejar el hogar cuando sus sostenedor(a) sale a trabajar y carecen de los recursos para adoptar medidas de seguridad privada. Preocupa porque las cifras anteriores ya revelaban un incremento en la revictimización de hogares y la autoridad nada hizo al respecto. Por el contrario prefirió sacar carabineros de los espacios públicos y barrios residenciales y apostarlos al cuidado de farmacias, cajeros automáticos y supermercados, industrias que poseen recursos para adoptar medidas de seguridad privada. Es decir, desvistieron un santo para vestir otro, con la gravedad de que el santo desvestido es al que más se debe proteger, las personas y sus hogares.
Decepcionantes porque los ciudadanos manifiestan su desconfianza con el sistema al bajar porcentualmente las denuncias por considerarlas inútiles y porque las autoridades encargadas de solucionar el problema de inseguridad han protagonizado disputas públicas estériles que atentan contra la debida coordinación para superar el flagelo delictual. Los ciudadanos sancionan el ambiente de disputas iniciado por el ministro del interior contra el Fiscal nacional y el poder judicial, poniendo por primera vez en 13 años de medición, nota roja al gobierno en esta materia.
Es hora de revertir los indicadores y mejorar la seguridad ciudadana. Esto sólo será posible siu la autoridad comprende el fenómeno y enmienda el rumbo, se deja ayudar y escucha las cifras no con arrogancia, sino con la sabiduría necesaria para aprender de ellas. Necesitamos que el Ministro del interior cuente con las personas adecuadas para enfrentar este flagelo y dejen de lado la contratación de operadores políticos sin calificación ni experiencia. Ya han pasado 2 años desde que asumió el gobierno que acabaría con la delincuencia y, hasta el momento sólo hemos visto excusas no soluciones.